En nuestro centro educativo creemos que una buena alimentación es la base del bienestar y del aprendizaje. Por eso, en el primer día de clase hemos querido dar la bienvenida a nuestro alumnado con fruta fresca, símbolo de energía, salud y convivencia.
Con esta iniciativa inauguramos el Programa de Hábitos de Vida Saludables y Consumo de Fruta en la Escuela, con el que fomentamos que niños y niñas incorporen la fruta a su dieta diaria de manera natural, divertida y compartida.
El compromiso del colegio es claro: apostamos por una educación integral donde cuidar la mente también significa cuidar el cuerpo.